Massalia

El blog de Piteas

¿Cómo es posible comunicarse?

Publicado el 12 de Diciembre, 2008, 2:32. en Articulos Aleen.
Comentar | Comentarios (2) | Referencias (0)

Los seres humanos somos un tipo de ser vivo muy especializado en transmitir información, un buen ejemplo de esta especialización es éste artículo.

No todos los otros animales disponen de herramientas tan elaboradas, de hecho, aunque admitiera ser la rana Gustavo (y firmase el artículo como tal) ustedes no se lo creerían, ¡las ranas no escriben artículos!, ...aunque sean reporteros.



Más aún, los humanos estamos constantemente comunicándonos cosas, lo hacemos durante todo el tiempo y casi sin pensar, y no sólo cuando hablamos o escribimos, también cuando nos movemos o gesticulamos. Cuando nos comunicamos intentamos que otros compartan los pensamientos propios... no todos, pero si algunos. De hecho en teatro hay una pequeña regla de oro que dice: "Cuando hablas la gente sabe lo que dices, pero cuando te mueves la gente sabe lo que piensas".

Pero un pensamiento no es una cosa que podamos "sacar de la cabeza", un pensamiento es un proceso que ocurre dentro de nuestro cerebro y no un objeto que viva dentro de él. Una buena forma de lograr comunicarlo es comportarnos de cierto modo, dejar huellas mediante movimientos y sonidos, o hacer dibujos o gráficos. Estas cosas, aunque no son pensamientos, ni los contienen, pueden servir para transmitirlos siempre y cuando seamos capaces de codificar y decodificar estas cosas en un lenguaje común.

Habitualmente, pensamos que para comunicarse sólo basta emplear el mismo lenguaje. Pero esto, no es así, los humanos comunicamos mucho más de lo que codificamos y decodificamos. Lo que quiere decir el que habla siempre va más allá del significado de sus frases. Más aún, en ocasiones aunque sabemos el significado de lo que se dice, ignoramos lo que se quiere decir con ello. Por eso, los humanos también inferimos, es decir hacemos algo parecido al razonamiento pero de forma inconsciente (e indolora). Decodificamos datos y luego los combinamos con el conocimiento que tenemos de la situación, intentando adivinar, qué se nos está intentando decir exactamente.

Mi novia no necesita decirme: "Llevo esperándote media hora, llueve, hace frío, estoy cansada y vamos a llegar tarde a la sesión de cine. La próxima vez avisa antes". Con solo decirme "Es tarde" y emplear el tono de voz adecuado  puede transmitir todo esto... y mucho más (en mi relación no hay problemas de comunicación).

De hecho, aunque para la comunicación bastaría sólo con un lenguaje común, la inferencia nos proporciona una herramienta muy rápida para comunicarnos.
La inferencia puede ser un accesorio, pero resulta un accesorio demasiado eficaz como para prescindir de él. Esto último ha hecho que en los últimos años se hayan revisado nuestras creencias sobre cómo nos comunicamos y ahora se piensa que toda comunicación humana, lingüística o no lingüística, se realiza básicamente por inferencia. La comunicación humana es, ante todo, cuestión de inferencias, y el accesorio...¡es el lenguaje!

Puede parecernos chocante, pero esto significaría que nuestra comunicación comenzó siendo un subproducto de las capacidades meta-representativas de nuestros antepasados. Gracias a esto, pudieron empezar a comprender y predecir la conducta y el estado mental de sus semejantes. Y a su vez, actuando de forma parecida, esto mismo les servía para revelarles sus pensamientos. La comunicación había nacido. El empleo del lenguaje permitió que la comunicación por inferencia fuera mucho más eficaz y precisa (las palabras son herramientas mucho más útiles que la mímica para transmitir ideas) pero no alteró su carácter básico.

En resumen, cuando nos comunicamos nos basamos principalmente en la capacidad de nuestro público para inferir lo que queremos decir.

Creative Commons License